Luz en las Tinieblas: Somos la Luz

Hagan su luz brillar delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo.
— Mateo 5:16 NVI

Hoy comenzamos la serie "Luz en las Tinieblas", donde examinamos las características que debemos poseer como Cristianos para hacer la diferencia en este mundo. 

Para poder definir lo que es un Cristiano, debemos analizar a los primeros de este movimiento: los discípulos de Jesús. Cuando Jesús llamó a sus discípulos, los llamó a seguirle. Durante sus tres años con El Señor, los discípulos fueron aprendices del Evangelio, o sea el mensaje, de Cristo. 

Los discípulos eran los embajadores de Cristo, los representantes del Reino, los heraldos del Evangelio, y a través de su testimonio se salvaban las almas. La visión de esta casa es “Trabajar a favor del Reino de Dios como sus Embajadores en la tierra, y que toda persona pueda conocer su propósito en Dios, con el fin de reunificar al ser humano con su Padre Celestial.”

Nosotros también somos embajadores; ¡somos la cara de Cristo! Por esa razón, es importante que reflejemos a Cristo, de tal manera que cuando el mundo nos mire, no nos vea a nosotros, sino a Jesucristo.