¿Porque debemos servir?

 

¿Has pensado porqué es necesario servir? Muchos de nosotros batallamos con cumplir con esta tarea, pues es bastante demandante. Otros no alcanzan recibir todas las bendiciones de Dios,  porque no saben o entienden, que aquel quien sirve con un corazón sencillo, humilde, y sin esperar algo a cambio, el nombre del tal, será poderoso, y famoso en el Reino de Los Cielos, y entre los humanos.

 
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Servir en el Reino de Dios es el requisito más difícil, pero el más importante. Muchos creyentes están dispuestos hacer cualquier otra cosa en la iglesia que no sea servir. Cuando se habla de servir la gente se hace una imaginación de que tienen que vestirse de meseros, servir las mesas, y satisfacer los antojos de los demás. La realidad es que, el servicio en la obra del Señor se le ha dado una mala e incorrecta interpretación que, como muchas otras, ha sido la causa del espanto de muchos que no entienden el lenguaje y los negocios del Reino. Pablo dijo en la Carta a los Romanos en el Capítulo 2:24 Porque “EL NOMBRE DE DIOS ES BLASFEMADO ENTRE LOS GENTILES POR CAUSA DE VOSOTROS”, tal como está escrito. Los incrédulos se burlan del Evangelio, por causa de aquellos que abusan del servicio del Señor. Gracias a Dios que todavía existen hombres y mujeres que aman más a Dios que así mismo y, por tanto, se sacrifican y esfuerzan por dar un testimonio acompañado con frutos digno de arrepentimiento, y hacer bien las cosas delante de los incrédulos.

En el Reino de Dios, el servicio es la herramienta que Dios más utiliza para moldear nuestro carácter, a fin que vivamos el ejemplo de Jesús aquí en la tierra, y el mundo vea que somos como Él. Por tanto, el servicio que Dios demanda de su pueblo lleva como fin, el hacernos hijos dignos de la herencia que Jesús nos entregó. Servir es parte de la cultura del Reino de Dios, de manera que todo aquel que sirve en la fe tiene un lugar donde pertenecer. 

Habiendo dicho esto, hoy quiero compartirles tres verdades fundamentales, del porque debemos servir.

#1. Debemos servir porque: Jesús, es el modelo de un siervo.

Porque ni aún el Hijo del hombre vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos. Marcos 10:45 | NVI |

Nadie puede servir sin primero aprender del modelo de Jesús. Nadie en la historia de la humanidad jamás sirvió como Jesús. Él nos dejó el perfecto ejemplo en lo relacionado al servicio, para que el mundo vea que de la misma manera que Cristo sirvió por amor al Padre y al mundo, dándose en padecimientos y en sacrificio de Cruz, nosotros también podemos hacer lo mismo entregando nuestras vidas en el servicio a Dios y a las personas que nos rodean.

Jesús dio ejemplo de un servidor, y en varias ocasiones la Biblia nos relata que Jesús lavo los pies de sus discípulos, y cuando le tocó a Pedro, no quería dejarse lavar por su Señor, porque sabía que él no era digno porque era el hijo del Dios viviente. Pedro no entendía que Jesús le estaba dando una enseñanza poderosa en cuanto al Reino de Dios. Jesús, entonces le dice a Pedro que si él no se dejaba lavar los pies, no tendría parte con él en su Reino. Entonces, Pedro le contesto lávame todo, de la cabeza hasta los pies. Juan 13:8-9

En ese escenario Jesús les enseño que siendo el hijo de Dios, el más grande sobre la tierra, digno de recibir toda la Gloria, que todos los humanos delante de Él deberían postrarse, El Todopoderoso doblaría sus rodillas ante un humano para lavarle sus pies. Jesús es el vivo ejemplo un verdadero servidor, Él no vino para que se le sirviera, sino que vino servir al mundo.

Me pregunto: ¿Por qué nosotros deseamos que otros nos sirvan cuando el Señor fue nuestro ejemplo? Debemos dejar el orgullo y la soberbia, humillarnos de corazón como nuestro Señor, doblar nuestras rodillas y lavar los pies de todo aquel que esté necesitado, para que el mundo vea que somos la imagen de Cristo en la tierra por medio de nuestro servicio.

#2. Debemos servir porque: El servicio tiene muchos beneficios.

Quien quiera servirme, debe seguirme; y donde yo esté, allí también estará mi siervo. A quien me sirva, mi Padre lo honrará. Juan 12:26 | NVI |

La segunda verdad es que hay beneficios tremendos para todos aquellos que sirven en el Reino de Dios. Jesús, en este versículo da dos instrucciones, y dos promesas. Estas promesas son condicionales. Recuerda que existen promesas condicionales e incondicionales. Las promesas incondicionales, son aquellas que Dios nos promete cosas sin nosotros tener que hacer algo para ganarlas. Pero las promesas condicionales, son aquellas que nos hace el Señor a cambio de algo. Él dice si tú haces esto, yo te daré esto!

  • En este versículo Jesús, pone el servicio como un deseo voluntario. Dios no quiere que nosotros le sirvamos a Él y las demás personas bajo obligación. Nuestro servicio debe ser voluntario y apasionante. Por tanto, nadie debe servir obligado, porque entonces, no estaríamos cumpliendo con la orden del Señor, el cual debe ser un servicio de deseo y querer. 
  • La otra directriz, que Jesús da es seguirle. Nadie puede servir sin seguir a Jesús. Todo servicio que se haga sin seguir a Jesús, realmente no lleva propósito. Muchas personas en el mundo sirven a grandes organizaciones ayudando a los necesitados, pero sus obras de caridad no lo hace salvos. Para que nuestro servicio tenga aprobación debe estar alineado con el corazón de Dios. Nada de lo que hagamos fuera de Dios, que no traiga gloria a Su Nombre, puede prosperar. En todo lo que hacemos debemos seguirle para que la bendición de Cristo cubra nuestras obras por medio del servicio aquí en la tierra. 
  • Jesús promete que si servimos y le seguimos, estaremos con Él. ¿A dónde vamos a estar con Jesús? Pues Él está con Su Padre, y si servimos bien, un día estaremos allí con Él. El estar con Jesús no es simplemente un escape de los juicios de Dios para los que no aceptan su camino, sino un acto de amor para todos aquellos que deseamos servir y seguirle hasta que Él regrese por nosotros o vayamos hacia Él. A veces queremos todos los beneficios que Dios promete, sin tener que pagar el precio de servir a los demás. Nos pesa ayudar a otras personas que pasan necesidades. Hoy Dios te dice cambia tu forma de pensar, que sea un deleite y un anhelo servir y seguir a Cristo y a mis consiervos.
  • Lo último que Dios promete es honrar aquellos que le sirven y le siguen de corazón.  Servirle a aquellos que necesitan, es servirle a Jesús. Cuando vestimos a los desnudos, alimentamos los hambrientos, visitamos los presos, también lo hacemos a Cristo. Mire hermano, esto es un mensaje sencillo! El evangelio del Reino de Dios, no es nada de complicado. Nosotros lo hemos complicado con mucha palabrería y dogmas de hombres. Esto sólo se trata de predicar a JESUCRISTO y hacer su voluntad, más nada. La honra que Dios nos va a dar es: verlo y estar con el por siempre. 

 #3. Debemos servir porque: Es una práctica bíblica.

Quiero que observemos esta última verdad según el libro de los Hechos. Los hermanos de la iglesia Primitiva, se servían los unos a los otros. El Apóstol Pablo, en su carta a la iglesia en Gálatas 5:13, habla sobre la importancia de servirnos unos a los otros por amor. El servicio que damos a Dios, y hacia las demás personas debemos hacerlo con amor. La Biblia nos dice que la iglesia que se formó en el segundo capítulo del libro de los Hechos de los Apóstoles, eran dadivosos, serviciales, comprometidos y apasionados por el servicio. Además, no eran avaros con las cosas que poseían. Vendían sus propiedades y las daban para cubrir la necesidad de los hermanos en la obra de Dios. Hoy es difícil encontrar personas que deseen servir de corazón, sin quejarse.

Para la gloria de Dios,  en mi iglesia, yo he servido en diferentes capacidades. Nunca esperando nada a cambio porque Dios ha prometido suplir todas mis necesidades, y hasta ahora me ha honrado. En resumen, nadie puede servir sino está comprometido en lo que hace para Dios. Debemos formar y fomentar en nuestras vidas, hogares, y familias una cultura de servicio, donde todas las personas que nos rodean, puedan ver a Jesús en nosotros. 

 
Pastor Ulises Himely